El gofio: una buena alternativa para las papillas de los bebés

Ya sabéis que no recomiendo dar a los bebés papillas preparadas con cereales hidrolizados (son la mayoría de los cereales “para bebés” que encontramos en farmacias, parafarmacias y supermercados en cajas especiales “para bebés”). Además de que en muchos casos los cereales que usan son refinados, al hidrolizar el cereal una proporción importante de sus hidratos de carbono complejos se “rompen” y se transforman en glucosa, en azúcar simple.

Es el mismo proceso que hacemos durante la digestión, pero estos cereales vienen ya “pre-digeridos”. Esto hace que aunque el fabricante no añada azúcar el contenido en azúcar sea muy alto (aproximadamente un tercio de sus hidratos de carbono están en forma de azúcar) lo cual da un sabor artificialmente dulce a estas papillas. Esto ya de por sí es negativo, pues altera el gusto del bebé y lo predispone a buscar sabores azucarados, pero es que además al tomar estas papillas todo este azúcar que ya ha sido “pre-digerido” se va a absorber rápidamente, dando lugar a un pico en la liberación de insulina con todos los perjuicios que esto conlleva si ocurre de forma repetida.

Los bebés no necesitan tomar los cereales en forma de papilla y los cereales hidrolizados son una de las peores formas de incorporar este grupo de alimentos a su dieta. El mejor cereal para un bebé es el pan integral, a ser posible de levadura madre. A partir de los 6 meses cualquier bebé puede empezar a masticar la parte más blanda del pan, la de la miga, y de esta forma además empieza a entrar en contacto con el gluten. Otros cereales que le podemos ofrecer son el arroz integral bien cocido, la pasta integral cocida, el cuscús integral (o el bulgur cocido) y la polenta de maíz. Aunque no es exactamente un cereal, las semillas de quinoa se cuecen y comen de la misma forma y también se pueden incorporar a la dieta desde los 6 meses. Otro pseudocereal que muchas familias usan rutinariamente es el mijo cocido.

 

Las gachas de avena

A algunos bebés y a muchos niños y personas más mayores les gusta tomar gachas de avena, que es una papilla que se prepara mezclando copos de avena con agua y/o leche y cociéndolos lentamente hasta que espesan y se forma una especie de papilla o bechamel. Algunas personas prefieren dejar los copos de avena en remojo durante la noche, ya que ello los ablanda y disminuye el tiempo de cocción de las gachas.

Los copos integrales de avena son una buena opción para aquellos bebés a los que les guste tomar de vez en cuando una papilla y desde luego son mucho mejores que cualquier caja de “cereales para bebés”.

Hay otra opción para preparar estas papillas y es usar gofio.

 

El gofio

El gofio es harina de cereal cuyo grano ha sido tostado antes de ser molido, lo que facilita su preparación y digestibilidad. Ha formado parte de la dieta tradicional canaria durante miles de años y aun ahora se sigue usando para preparar múltiples platos. El gofio elaborado con el cereal integral tiene todas las propiedades de los cereales y es rico en hidratos de carbono complejos, vitaminas y minerales, además de aportar una interesante cantidad de proteínas.

 

Gofio La Piña

En BioCultura Madrid tuve la oportunidad de conocer una empresa canaria, La Piña, que comercializa gofios de diferentes tipos. Probablemente aquellos/as que viváis en Canarias ya la conoceréis, pero yo no había visto sus productos hasta ahora, a pesar de que me han confirmado que se pueden encontrar ya en toda la península.

Me ha gustado la gama ecológica de gofio: tienen de maíz, de avena, de espelta y de multicereales (maíz, trigo, avena y cebada), que lleva además un 5% de soja tostada.

Ninguno lleva azúcar añadido, pero la variedad de maíz tiene parte de sus hidratos de carbono en forma de azúcar ya que así es como se presentan de forma natural en el maíz.

Son fáciles de preparar mezclándolos simplemente con cualquier líquido y tienen un sabor muy agradable.

Se pueden usar para preparar papillas de cereales para bebés, especialmente cuando vamos más justos de tiempo, ya que el gofio se prepara mucho más rápido que las gachas de avena. Podemos prepararlo con leche materna, con fórmula adaptada, o a partir de los 6 meses, con leche de avena enriquecida con calcio. Como con las gachas de avena, a la papilla de gofio podemos añadir trocitos de frutas (frescas o desecadas como higos, albaricoques, ciruelas…) y/o frutos secos o semillas triturados o en forma de mantequilla (almendras, semillas de calabaza…).

Es mejor usar la variedad de maíz mezclada con alguna de las otras (mitad de cada una por ejemplo), para disminuir la cantidad de azúcar total presente en el gofio de maíz.

Si ya usáis gofio rutinariamente os agradecería vuestra opinión y sugerencias de uso para otras familias en los comentarios. También, si conocéis otras buenas marcas de gofio que se puedan encontrar en el resto de España. Si empezáis a usar gofio ahora me gustaría saber cómo ha sido vuestra experiencia y si a vuestros bebés o hijos/as más mayores les ha gustado.

 

Nota: no tengo ninguna relación personal ni profesional con la empresa La Piña, no he recibido ninguna compensación por su parte por escribir esta entrada, ni económica ni en forma de muestras de productos. Mi opinión sobre ellos es totalmente personal e independiente.

5 comentarios:

  1. Hola, mi bebé cumple seis meses en unos días y ando loca con el tema de la alimentación complementaria. He comprado gofio para hacerle papillas pero tiene un 0.5 por ciento de sal añadida. Sería perjudicial para el bebé, lo puedo usar o mejor esperar a que sea más mayor?? Muchas gracias

    • Hola Raquel, no te preocupes porque lleve un poco de sal añadida, la añaden para potenciar el dulzor natural del cereal, no para darle sabor salado y la cantidad es muy baja. En los 15-20g que va a tomar tu bebé la cantidad de sal final que llevará la papilla es muy baja y dentro del rango aceptable.
      Piensa que no es que los bebés no puedan tomar sal, sí pueden y deben, ya que el sodio es esencial para la vida. Lo que no pueden tolerar son grandes cantidades de sal porque sus riñones son aun inmaduros. Y porque es importante que se acostumbren a tomar poca sal en general desde el principio, igual que el resto de la familia. Todos debemos tomar poca sal en nuestra alimentación diaria.
      Le puedes dar papilla de gofio sin problemas. No te olvides de darle también desde ya alimentos blandos para que vaya masticando, no debe tomar solo purés o papillas. Lo mejor es que empiece a probar trocitos de pan integral, a ser posible de levadura madre, primer la miga central, más blandita.
      Un saludo,

  2. Muchísimas gracias, me quedo tranquila entonces. Sí, también vamos a darle fruta en trocitos y pan quiero que sea integral y de masa madre… En fin, es una lucha porque mi marido no es tan cuidadoso como yo, él piensa que comemos bien y yo sé que es mejorable (y las abuelas ni digo lo q me va a costar que respeten…) Nosotros no somos vegetarianos pero yo quiero reducir drásticamente el consumo de carne (ya lo hago pero a veces cuesta) y con el bebé quisiera que fuese igual, pero ya están todos con que tiene que comer ternera “que es la carne que más alimenta” (??), así que estoy encantada de haber encontrado este blog, en fin, que muchas gracias y como pides, dentro de poco contaré por aquí la experiencia con el gofio.

  3. Que gran artículo y que ilusión gracias!
    Soy de Canarias y el Gofio ha formado parte de nuestra dieta siempre. Yo me negué desde el principio a dar cereales de caja a mi bebé y empecé hace dos meses a darle gofio cuando cumplió 10 (me daba la sensación de que le podía caer pesado y esperé dándole primero pan y pastas integrales) y le sienta genial. En la merienda se lo doy con un plátano escachado o chafado con el tenedor y le pongo un poco, le encanta. También cuando hacemos potajes de verduras… forma parte de nuestra dieta incluida la de mi marido aunque es de Sevilla. Creo q es un “superalimento” q se debería de consumir más. Es local y por tanto barato con todas las propiedades que tiene. Gracias por el artículo, espero que cada día se conozca más y sobre todo que nuestros niños dejen de comer bollería y vuelvan a merendar como se hacía antes!
    Un Saludo!
    P.D.: En cuanto a marcas no puedo ayudar porque aquí es muy típico comprar directamente en el molino recién tostado y molido…

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