Dejemos de pinchar a los niños sin motivo

Me preocupa el número tan alto de familias que me cuentan que a sus hijos/as les acaban de hacer o les van a hacer un análisis de sangre pronto porque como son vegetarianos o veganos hay que ver “que todo está bien” y que “no falta ningún nutriente”.

Esto no tiene ningún sentido, por varias razones.

 

La “calidad” de la alimentación no se ve en los análisis de sangre

En un análisis de sangre normal no vamos a ver directamente reflejado lo bien o lo mal que come un niño o una niña pequeña. Es verdad que los casos de desnutrición importantes producen cambios en muchos de los parámetros de la sangre, pero antes de llegar a eso ya habremos visto signos en el estado de salud y en el crecimiento del niño que nos hagan pensar que algo no va bien. Y hay muchos nutrientes que solo se pueden ver en análisis muy especializados o que simplemente no se ven o el resultado no tiene mucha utilidad. El ejemplo más claro es el calcio: los niveles de calcio en la sangre no nos indican cuánto calcio tenemos en los huesos (que es lo que importa). Se puede tener calcio normal en la sangre, pero sin embargo nuestros huesos no estar acumulando el que necesitan.

La mayoría de las vitaminas, el zinc, los ácidos grasos omega-3…no salen en los análisis de sangre rutinarios. Y otras sustancias importantes para nuestra salud, como los antioxidantes, solo se hacen en estudios de investigación.

 

El fantasma de la anemia por deficiencia de hierro

La deficiencia de hierro es relativamente frecuente en los niños pequeños, sobre todo alrededor de los 9-18 meses de edad. Esto ocurre porque las necesidades en esta etapa son muy altas, proporcionalmente más que en cualquier otra etapa de la vida, y muchos bebés todavía no comen gran cantidad de alimentos ricos en hierro. La leche tiene muy poquito hierro, y aunque el hierro de la leche materna se absorbe muy bien a veces es insuficiente para cubrir las necesidades de esta etapa. Las fórmulas adaptadas para lactantes suelen estar fortificadas con hierro, pero de nuevo a veces esto no es suficiente para algunos niños.

Sin embargo esto no significa que todos los bebés vayan a desarrollar deficiencia de hierro, la gran mayoría no lo harán. Aproximadamente un 15% de los niños menores de 2 años van a tener deficiencia de hierro. No hay datos que indiquen que los niños vegetarianos o veganos sean más proclives a tener anemia por deficiencia de hierro y por ello no necesitan más controles que cualquier otro niño.

 

¿Cuándo sí debemos asegurarnos de que nuestro hijo o hija no tienen el hierro bajo?

Todos sabemos que la palidez y el cansancio son signos de anemia. Sin embargo en los bebés y niños pequeños con deficiencia de hierro hay otros signos más precoces de esta deficiencia:

  • El ritmo de crecimiento se hace más lento, de forma mantenida (muchos niños tienen altibajos con su ganancia de peso, sobre todo después de una infección o de periodos de más actividad física y esto es normal).
  • Disminuye el apetito (de nuevo, muchas niñas y niños pequeños tienen épocas de días o incluso semanas en las que parece que pierden el interés por comer y esto es normal siempre que mantengan el mismo nivel de energía y actividad).
  • Están menos activos, menos contentos, y más irritables. Esto en sí mismo es más importante que el que muestren poco apetito por unos días. Si “no comen nada” pero están felices moviéndose por todas partes y riendo a carcajadas, es muy poco probable que esta pérdida temporal de apetito se deba a un problema con el hierro. El cambio de carácter o en el nivel de actividad sí que es un dato al que debemos prestar atención.
  • Tienen muchos resfriados, otitis u otras infecciones (más que lo esperable para su edad). El sistema inmunitario necesita hierro para trabajar bien y si no hay suficiente nos hacemos más susceptibles a infecciones. Esto no significa que cualquier infección sea un indicador de que hay anemia: recuerda que los bebés y niños pequeños se ponen malos con bastante frecuencia, sobre todo cuando empiezan a ir a la guardería.

 

La B12 no hay que medirla, hay que tomarla

Otra excusa que se usa para pinchar a los niños y niñas vegetarianos o veganos es “para ver los niveles de B12”. Esto de nuevo es absurdo. Todas las personas vegetarianas y veganas de todas las edades deben tomar un suplemento regular de vitamina B12. Las personas que toman un suplemento regular de B12 tienen niveles normales en sangre y no desarrollan deficiencia. ¿Qué hay que medir entonces? De hecho es mucho menos probable que desarrolles deficiencia de B12 si tomas suplementos que si tu B12 proviene únicamente de alimentos.

Asegúrate de que tus hijos/as toman el suplemento de B12 apropiado para su edad. Esta es la única medida importante y no se sustituye con ningún análisis de sangre.

 

En resumen

Cualquier prueba médica debe estar justificada, no vale hacerla “por si acaso”. Los bebés y niños pequeños lo pasan mal con las extracciones de sangre, tienen miedo y les duele. No es justo que un niño o una niña que llevan una alimentación vegetariana o vegana equilibradas y que no tienen ningún problema de salud tengan que pasar por ello para que sus médicos compensen su falta de conocimientos sobre el vegetarianismo. Todos los médicos debemos ser capaces de evaluar la calidad de la dieta de nuestros pacientes (¡la de los no vegetarianos también eh!) y de aconsejar los cambios que sean necesarios.

Un niño o una niña que crecen y se desarrollan bien, que tienen un nivel normal de actividad y que no enferman más frecuentemente que la media de los niños de su edad están por definición sanos y bien alimentados. Un análisis de sangre no va a aportar ninguna información útil y simplemente no debe hacerse.

No pidas a tu pediatra análisis de sangre porque sí. Y si es él o ella quien te lo propone pregúntale las razones. Las razones deben ser objetivas e independientes del nombre de la dieta de tu hijo. Si tienes dudas pregúntale: ¿le pedirías este análisis si no fuera vegetariano?  Porque ser vegetariano o vegano sin más no es una razón para llevarse un pinchazo.

6 comentarios:

  1. y cuando se realizan los análisis de sangre por primera vez en los niños x control?

  2. Gracias Míriam por este artículo que con tu permiso voy a compartir ya lo estuvimos hablando por privado este tema y al final decidi no hacerle análisis por que tienes toda la razón. … mil besos y gracias por estar hay 😊

  3. que alimentos ricos en hierro puedo darle a mi bebe de 9 meses y cuantas veces x semana seria lo indicado como para q este bien cubierta?

    • Hola Alejandra, hay muchos alimentos ricos en hierro, y la cantidad y frecuencia dependen de las necesidades concretas de tu hija, de la cantidad de alimentos sólidos que tome y de si todavía toma leche materna. No es posible dar un número ni cantidad exacta que deba comer de cada cosa sin conocerla. Los alimentos vegetales más ricos en hierro son las legumbres, los frutos secos y semillas (siempre molidos en niños pequeños), los cereales integrales y muchas verduras.

  4. muchas gracias x responder!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • ¿Quieres suscribirte al blog?

    Deja tu nombre y tu dirección de correo y recibirás una notificación cada vez que se publique un artículo