Cacahuetes: cuanto antes mejor

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La alergia a los cacahuetes es un problema importante y frecuente en la infancia, y puede llegar a ser grave. En Estados Unidos, país donde se consumen muchos cacahuetes, esta alergia alimentaria puede afectar hasta a un 2% de las niñas y niños, lo que supone un alto número de personas afectadas. En España los cacahuetes no son tan populares como en los países anglosajones, pero cada vez más están formando parte de nuestra dieta, especialmente en las familias vegetarianas y veganas. Los cacahuetes son ricos en proteínas, grasas de buena calidad, vitaminas, minerales y fibra, y son un alimento muy interesante en la alimentación de los niños por su alto aporte nutritivo concentrado en un volumen pequeño. Para que te hagas una idea de lo nutritivos que son, la pasta de cacahuetes es el ingrediente principal de las preparaciones alimenticias que organizaciones como Médicos Sin Fronteras usan para recuperar a los niños y niñas que padecen desnutrición.

El Instituto Nacional de Enfermedades Alérgicas e Infecciosas de los Estados Unidos acaba de publicar una nueva guía de recomendaciones con objeto de evitar el desarrollo de una alergia a los cacahuetes. Desde hace unos años sabemos que, contrariamente a lo que se creía antes, retrasar la introducción de estos alimentos potencialmente alergénicos (= que pueden producir alergia) en la alimentación del bebé, no solo no los protege del desarrollo de la alergia, sino que incluso puede favorecer su aparición.

De acuerdo con esto hoy se recomienda que los bebés que no tengan historia de alergia a otros alimentos o dermatitis atópica significativa empiecen a tomar comidas que contengan cacahuetes en cualquier momento después de los 6 meses, y mejor pronto, cuanto antes, una vez cumplidos los 6 meses. Esto se puede hacer añadiendo una cucharadita de mantequilla de cacahuetes (SIN sal, azúcar o grasa añadida) a cualquier papilla de frutas o cereales o untándola en un poquito de pan integral o tortita de arroz u otro cereal hinchado. También se pueden moler finitos unos cuantos cacahuetes y añadirlos a cualquier comida que le guste al bebé.

Recuerda que los bebés y niños/as menores de 4-5 años NO deben tomar frutos secos ni cacahuetes enteros por el riesgo de que atraganten con ellos.

¿Qué debemos hacer si nuestra hija o hijo tiene dermatitis atópica, o ha sido diagnosticada/o de otra enfermedad alérgica o intolerancia a algún otro alimento? (o incluso si hay antecedentes en la familia cercana – por ejemplo hermanos/as) de estos problemas).

  • Si la dermatitis es grave o ya hay alergia documentada al huevo, lo mejor es hablar con nuestro/a pediatra porque el riesgo de desarrollar alergia a los cacahuetes es alto. Según las circunstancias del bebé puede ser apropiado hacer pruebas que determinen si ya se ha producido sensibilización a los cacahuetes (y en ese caso habría que evitarlos). Si no se ha producido, lo más recomendable es hacer que el bebé pruebe alimentos que contengan cacahuetes lo antes posible entre los 4 y los 6 meses. La primera vez, sobre todo en casos de niños muy atópicos, puede hacerse en la consulta del pediatra o en el hospital por si se produce alguna reacción. Si se hace en casa lo mejor es hacerlo durante las horas del día (no en la cena). Si estás en esta situación y tu pediatra simplemente te dice que “no le des cacahuetes” a tu hijo/a sin más, insiste para que os vea un especialista, un alergólogo pediátrico. Esto es porque algunos pediatras no solo no conocen estas recomendaciones sino que no están familiarizados con las nuevas formas de introducir alimentos en la dieta de los bebés y siguen diciendo, como se decía hace más de 10-15 años, que los “frutos secos no deben darse antes de los 3 años”. Aunque los cacahuetes son realmente legumbres, a estos pediatras tampoco les suelen gustar las legumbres en la dieta de los bebés y en sus “calendarios” las legumbres aparecen como muy pronto a los 12 meses, lo que tampoco ayuda (¡y por supuesto que no hay que esperar a los 3 años para ofrecer a nuestro bebé frutos secos! – nueces, almendras, avellanas, anacardos, piñones…se pueden empezar a dar, bien moliditos o en crema desde los 6 meses de edad).
  • Si el o la bebé tiene una dermatitis atópica leve, la introducción precoz de cacahuetes en su alimentación alrededor de los 6 meses de edad puede ayudar a prevenir el desarrollo posterior de una alergia, así que si estáis en esta situación, considera empezar a añadir una cucharadita de cacahuetes molidos o de mantequilla pura de cacahuete a sus primeras papillas de frutas o de cereales.

 Cacahuetes y frutos secos son alimentos llenos de nutrientes y de sustancias protectoras de nuestra salud; si podemos evitar que nuestros hijos/as desarrollen alergias a ellos, mucho mejor.

Puedes leer la guía original en inglés aquí.

 

 

3 comentarios:

  1. Pingback: Pasta de Mani | • NATUR&BRAVO •

  2. Pues siempre había entendido que la alergia al cacahuete es tan alta no por ser un fruto seco per se, sino porque enrancia fácilmente. Crece un hongo que no es perceptible a simple vista y es lo que hace que o sea seguro para dárselo a bebés tan pequeños

    • Los cacahuetes, como los frutos secos y también los cereales, cuando se almacenan en malas condiciones pueden ser infectados por un hongo que produce aflatoxinas, sustancias tóxicas para los humanos. Esto es un problema mundial, pero que afecta sobre todo a los países donde no hay un control estricto de la cadena de producción de alimentos. En Europa, EEUU y Australia esto no debería ser un problema porque hay controles periódicos y se descartan los alimentos infectados.

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