¿Salchichas? ¿Galletas? ¿¿Danoninos?? ¿Pero qué les están dando a nuestros niños?

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Estos días me están llegando muchos testimonios de padres y madres acerca de las luchas que de nuevo están teniendo que entablar en guarderías y colegios para conseguir menús vegetarianos o veganos para sus hijos. Aunque de Catalunya me llegan en general experiencias positivas, la situación en el resto de España parece ser bastante descorazonadora. La mayoría de centros ponen infinitas pegas, objeciones y dificultades; o directamente dicen que no es posible. Otros ofrecen menús vegetarianos tan pobres y monótonos que casi es mejor no considerarlos. Sé que muchos padres abandonan y consienten que sus hijos e hijas coman en el colegio cosas que nunca se les ocurriría darles en casa. Estas son las mismas familias que tienen que escuchar constantemente que ellos “imponen” a sus hijos un determinado estilo de vida.

Que se respete una creencia religiosa y no se respete un posicionamiento ético como son el vegetarianismo y el veganismo es algo muy preocupante y habla del retraso que sufre nuestra sociedad en cuanto al respeto y a la integración de la diversidad. Que las guarderías y colegios impongan a los niños comer y hacer cosas que están en profunda contradicción con su forma de ver la vida es triste y muy muy preocupante. Que nadie aparentemente lo vea y se alarme, todavía más. Y ya no es solo el respeto al derecho de las familias a educar a sus hijos de acuerdo a sus valores, derecho recogido en nuestra Constitución (artículo 27.3: Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones); es también el respeto a los propios niños y niñas. Independientemente de que sus familias sean vegetarianas o no, muchos niños y niñas, tan pronto como a los 3 años, empiezan a hacerse preguntas y a manifestar rechazo por matar y comer animales. Muchos niños y niñas expresan, con convicción y coherencia, que no desean seguir haciéndolo; sin embargo en la mayor parte de los casos son forzados a ello. De esta imposición nadie parece preocuparse.

Mucha gente dice que simplemente las dietas vegetariana y vegana no son saludables para los niños y que por tanto los colegios no deben ofertarlas. Esto no es solo una falsedad desde el punto de vista científico, sino que es además una tremenda hipocresía. Junto con los testimonios de padres estos días me están llegando también un buen número de menús de guarderías y colegios, todos ellos supuestamente supervisados por dietistas; con lo que estoy teniendo la oportunidad de ver cuál es la dieta súper saludable que se ofrece en los centros educativos españoles y de la cual los padres vegetarianos quieren privar a sus hijos.

Cuesta trabajo creer que estos menús estén realmente supervisados y aprobados por dietistas.

Quizá no sea mala idea recordar las recomendaciones generales que da la Universidad de Harvard para la alimentación de la población general a partir de los 2 años. Se resumen en lo que se llama El plato para comer saludable y es importante que todos, vegetarianos o no, las conozcamos y las apliquemos a nuestra vida. Estas recomendaciones son la base de nuestra salud y la de nuestros hijos:

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Como ves, la base de la alimentación deben ser las frutas y verduras, el 50% del total de lo que comemos. Los cereales deben constituir el 25% de nuestra dieta y deben ser integrales. El consumo de cereales refinados debería ser muy muy ocasional. Los alimentos más proteicos solo deben constituir el otro 25% de nuestro plato, y en este apartado se nos anima a elegir con preferencia pescado, carne blanca, legumbres y frutos secos, a limitar la carne roja y el queso, y a evitar la carne procesada (esto incluye fiambres, salchichas y otros productos cárnicos procesados). Recordemos que la carne procesada ha sido declarada por la OMS como cancerígena y la carne roja como probablemente cancerígena. No es una broma.

También podemos ver en el plato que se nos recomienda limitar el consumo de productos lácteos a no más de 2 al día y a reducir al máximo el consumo de azúcar y dulces.

Pues bien, los menús que he tenido la oportunidad de ver son casi lo inverso de estas recomendaciones: carne prácticamente a diario, si no en un plato en otro, y si no, en los dos. La carne es el alimento principal y la verdura figura como acompañamiento. He visto la inclusión en los menús de jamón cocido y salchichas, en algunos casos hasta una vez por semana. Es decir, están dando a niños tan pequeños como un año alimentos probadamente cancerígenos. Las legumbres aparecen en el menú, si hay suerte, una vez por semana, pero en algunos casos las he visto tan solo una vez al mes. Y no sustituyendo a la carne, sino además de ella. Las legumbres, una fuente excelente de proteínas, minerales, vitaminas y fibra, son uno de los alimentos más saludables que existen, como así reconoce la OMS (2016 es el Año Internacional de las Legumbres). Parece que a los colegios no ha llegado esta información. O que las legumbres no son un alimento propio de la dieta mediterránea.

A los frutos secos no he tenido ni siguiera la oportunidad de verlos aparecer, ni un solo día en ni un solo menú. Tampoco deben de ser un alimento propio de la dieta mediterránea. Las salchichas por lo visto, sí. Y las galletas, no nos olvidemos de las galletas.

Las galletas se les dan a los niños en prácticamente todas las guarderías. Las galletas son un tipo de bollería industrial que NO debe formar parte de la alimentación de nuestros hijos. Punto. Pues aparecen constantemente a media mañana y en la merienda, cargadas de azúcar, de grasa saturada y de harina refinada. Generalmente junto con postres lácteos azucarados. Nadie se extraña, es “lo normal”. ¿Cómo no le vamos a dar galletas a los niños si hasta vienen con el sello de la Asociación Española de Pediatría…? ¿Y los danoninos, con un 13% de azúcar, una cucharada sopera por unidad, cómo vamos a privar a nuestros niños de ellos?

Por último no he visto ni un solo menú que incluya cereales integrales. Ni uno, ni siquiera ocasionalmente. Y no es que ofrezcan mucha variedad de cereales, la verdad. La mayor parte de los centros se limitan a repetir pasta blanca, pan blanco y arroz blanco (y galletas…). Monótono y muy pobre desde el punto de vista nutricional. Luego nos extrañamos de que los cereales tengan “mala fama”, pero es que esto que comen los niños en las guarderías y colegios no alcanza siquiera la definición de cereal. Los estudios epidemiológicos muestran que el consumo de cereales integrales se asocia con un menor riesgo cardiovascular y de diabetes y con una menor tasa de obesidad.

Para resumir, los menús de guarderías y colegios, en vez de parecerse a esto:

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Se parecen a esto:

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Pero esto es lo “normal”.

Y los padres que no desean esta locura para sus hijos son raros, sectarios, e incluso si tienen la (mala) suerte de estar en Italia, hasta delincuentes. Así es como estamos.

Quiero dar las gracias a todos los padres y madres que están luchando día a día para que esta situación cambie. Que están levantando su voz y exponiéndose a críticas para que los derechos de sus hijos se respeten. Al final vuestra lucha no solo beneficiará a vuestros hijos, sino a todos los niños y niñas españoles.

Si quieres firmar la petición de Silvia Llázer Paz dirigida al Ministerio de Educación para que se incorporen menús vegetarianos y veganos en las escuelas españolas, puedes hacerlo aquí.

13 comentarios:

  1. no se que menus le han enviado, pero yo tengo uno de niños de dos años (no vegetariano) y es bastante equilibrado. es verdad que como segundo plato se recurre bastante a la carne y pescado, pero las guarniciones son siempre verduras, ensaladas, champiñones,pimientos rojos,… tres veces a la semana son legumbres con verduras (con espinacas, con calabaza, puerros,…incluso lentejas con arroz). y el resto verdura sola o con patata y dos veces al mes o arroz o macarrones. 3 yogures en el mes, uno de natillas, uno de flan, uno de queso tierno y el resto es fruta fresca. solo en dos ocasiones aparecen “warrerias”: un dia chips de patata de acompañamiento y otro frankfurt con salsa de tomate. el cereal integral me he fijado y solo lo he visto en unos picatostes de una crema, si que es cierto que podria mejorar.
    en mi opinion este mundo cada dia es mas nuevo y aparecen distintas formas de expresion y estilos de vida y me parece correcto que se vaya evolucionando y se tengan que dar opciones en los menus escolares, pero bien es cierto que al igual que yo tengo este menu y aunque me parece bastante correcto no me llega a satisfacer del todo, es muy dificil que este a gusto de todos. porque en cada casa tenemos nuestras costumbres y gustos y nunca va a estar “como en casa” y en cierta medida tenemos que acoplarnos a lo que nos ponen sino cada niño tendria un menu diferente. uno lo querria: sin azucar, otro sin fritos, otro sin carnes, otro no quiere pescado, otro sin lacteos.. etc etc
    tambien debo añadir que yo me he informado sobre esto porque me parece un tema importante y la empresa que distribuye a este colegio (que lleva muchisimos años y reparte yo diria a casi todos los colegios de vizcaya) ofrece menus para vegetarianos, musulmanes,…(no tengo informacion sobre veganos) y no pone pegas sobre este tipo de cambios. desconozco las demas empresas del pais, pero no creo que los menus y escuelas sean tan estrictos en ese tema, cada vez hay mas vision de estas alternativas.

  2. Yo soy canadiense y vivo en España ahora. Me sorpende mucho que no haya más diversidad en los menus. En Canadá, un païs de diversidad, hay para todos; musulmanes, vegetarianos, veganos, alergicos, intolerantes al gluten, a la lactosa, etc. Y se hace sín problema. Que es el probelma aquí? Por que es diferente aqui? Por que sería más dificil aqui que allí? Y la “malnutrición” (porque sí, es malnutrición darles galletas Maria a niños de guardería!), está por todas partes. Solo hay que ver lo que se da de merienda en los parques a los niños; si no es bollería es galletas o guisanitos (!???) o piruletas e incluso he visto donuts! Yo, de verdad, me pregunto… Soy yo la “nazi” de la alimentación o son los que preparan la salud de nuestros ninos con productos MALOS para ellos? Que es tortura de verdad; decir no a lo que puede dañar la salud de nuestros hijos o darle productos que pueden darle cáncer? No es suficiente que digan que la carne procesada sea cancerigena? Que se necesita para cambiar las cosas entonces? Esperando un cambio rapido en las costumbres, intento en mi casa hacer le mejor que puedo, no lo más rapido o fácil…

    • Hola Nathalie, gracias por compartir tu experiencia. Yo creo que el problema en España es una mezcla de mentalidad y falta de cultura nutricional. La mentalidad de los países del sur de Europa es diferente a la anglosajona, donde hay mucho más respeto por la libertad individual y por la diversidad. En Inglaterra por ejemplo también sería imposible este problema con los colegios; allí hay una alternativa vegetariana en prácticamente todos los colegios y se vive con naturalidad.
      Aquí además tenemos el problema añadido de que ha habido una corrupción de muchas asociaciones científicas por parte de la industria alimentaria, entre otras la de Pediatría, desgraciadamente, que han “aceptado acuerdos de colaboración” con empresas que fabrican productos perjudiciales para la salud infantil. Esto no se toleraría en otros países, pero aquí a pesar de las protestas el problema continúa. La Asociación Española de Pediatría esta vendiendo su logo a marcas de galletas y otros productos azucarados que se venden consecuentemente como si fueran saludables, engañando así a las familias. Como pediatra no puedo sentir más que vergüenza ante esta situación.
      Un abrazo
      Miriam

      • ahi esta la clave, educacion alimentaria. sea cual sea nuestra orientacion futura, deberian enseñarnos a comer, a ver los nutrientes de cada alimento y diferenciar los mas y menos sanos. a partir de ahi cada uno comera lo que quiera, pero sabiendo las consecuencias se eliminarian los excesos. Hablando de los gusanitos en el parque…: …”mi hijo con 6 meses ya comia chorizo”…”le doy chocolatinas y gusanitos todos los dias”…y un largo etc de comentarios…es alarmante

  3. Solamente una objeción: los frutos secos yo no se los daría a mi hijo de esa edad por peligro de atragantamiento si no son machacados/triturados.

    • Así es Ralph. Los frutos secos enteros no deben darse a los niños menores de 4-5 años, hasta que nos aseguremos de que son capaces de masticar y tragar bien. Pero molidos o en crema pueden empezar a darse desde los 6 meses de edad.
      Gracias por tu aportación y un saludo,
      Miriam

  4. ANGEL HERNANDEZ

    Dices, textualmente: “Es decir, están dando a niños tan pequeños como un año alimentos probadamente cancerígenos”. Esto es falso, la palabra “probadamente” en inapropiada, los textos de la OMS/IARC hablan de “probablemente”, lo cual es muy distinto. Creo que para promover la alimentación vegetariana (con grandes ventajas) no es necesario “criminalizar” la alimentación no vegetariana ni exagerar, ni retorcer la realidad. Un saludo

    • Hola Angel,
      No es exacto lo que dices. La relación entre la carne procesada y el cáncer de colon está PROBADA. La OMS dice textualmente: “El Grupo de Trabajo del CIIC concluyó que el consumo de carne procesada causa cáncer colorrectal”. El término CAUSA es muy fuerte y en Medicina no se usa a la ligera, debe haber pruebas contundentes que lo apoyen, como es el caso.
      Además explican: “La carne procesada fue clasificada como Grupo 1, cancerígeno para los seres humanos. ¿Qué significa esto?
      Esta categoría se utiliza cuando hay suficiente evidencia de carcinogenicidad en humanos. En otras palabras, hay pruebas convincentes de que el agente causa cáncer. La evaluación se basa generalmente en estudios epidemiológicos que muestran el desarrollo de cáncer en humanos expuestos. En el caso de la carne procesada, esta clasificación está basada en evidencia suficiente a partir de estudios epidemiológicos que muestran que el consumo de carne procesada provoca cáncer colorrectal”.
      Puedes ver todos los datos en la página oficial de la OMS: http://www.who.int/features/qa/cancer-red-meat/es/
      Como ves ni “criminalizo” ni “retuerzo” la realidad, me limito a divulgar lo que un equipo de expertos, después de revisar la evidencia acumulada durante más de tres décadas, han concluido.
      Gracias por comentar.
      Un saludo,
      Miriam

  5. En mi país, Argentina, mientras más lejos de la capital se esté, menos posibilidades hay de encontrar algún colegio o guardería que de verdad se interese en la alimentación saludable de los niños. Ni siquiera los pediatras están al tanto, parece ser. Mi hijo tiene problemas de absorción de nutrientes y el gastroenterólogo al que lo llevaba me recomendó aumentar las grasas en su alimentación para mejorar la absorción, y me dio una lista interminable de alimentos llenos de grasas trans: galletas, postres llenos de azúcar, papas fritas (?!?!?). Nunca mencionó condimentar con un poco más de aceite de oliva crudo, por ejemplo. En mi ciudad es uno de los pocos gastroenterólogos pediátricos que hay. Cómo uno siendo padre puede pretender que un colegio ofrezca una alimentación sana si ni siquiera, por lo menos en este país, hasta los especialistas alientan a una alimentación totalmente ofensiva para la salud de los niños?

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